QUÉDATE CON TU TENEDOR
Había una joven a la que habían diagnosticado una
enfermedad terminal y le habían dado dos meses de vida. Así que mientras estaba
poniendo sus cosas en orden, se puso en contacto con su sacerdote y lo hizo
venir a su casa para discutir ciertos aspectos de sus deseos finales.Ella le dijo cuales canciones quería que cantaran en la
misa, que lecturas le gustaría que leyeran, y con que vestido quería que la
enterraran.
Todo estaba en orden y el sacerdote se estaba preparando
para irse cuando la joven recordó de repente algo muy importante para ella.Hay otra cosa, dijo excitada. ¿De qué se trata? Fue la
respuesta del Sacerdote.
Esto es muy importante, la joven continuó. Quiero que me
entierren con un tenedor en mi mano derecha.
El sacerdote se quedó parado viendo a la joven, sin saber
que decir.¿Eso le sorprende, verdad? La joven preguntó.Bueno, a decir verdad,
estoy un poco confuso por la petición, dijo el Sacerdote.
La joven explicó. Mi abuela me dijo una vez esta
historia, y desde entonces, yo siempre lo hago. Yo también, siempre he tratado
de transmitir ese mensaje a aquellos que amo y aquellos que necesitan aliento.
En todos mis años de asistir a reuniones y cenas, siempre recuerdo que cuando
retiraban los platos del platillo principal, alguien inevitablemente se
acercaría y diría, quédate con tu tenedor. Era mi parte favorita porque sabía
que venía algo mejor, como un cremoso pastel de chocolate o una tarta de manzana.
Algo maravilloso, y de contenido!! Así que, quiero que la
gente me vea en el féretro con un tenedor en mi mano y quiero que se pregunten,
¿Qué onda con el tenedor? Entonces quiero que les diga. Quédate con tu
tenedor.. lo mejor está por venir.
Los ojos del Sacerdote se llenaron de lágrimas de alegría
y se despidió de la joven con un abrazo. Él sabía que sería una de las últimas
veces que la vería antes de su muerte. Pero también sabía que la joven tenía un
mejor concepto del cielo que él. Ella tenía un mejor concepto del cielo que
mucha gente que tenía el doble de su edad, con el doble de experiencia y
conocimiento. Ella SABÍA que algo mejor estaba por venir.
En el funeral la gente caminaba hacia el féretro de la
joven y veían la capa que estaba usando y el tenedor en su mano derecha. Una y
otra vez, el Sacerdote escuchó la pregunta ¿Qué onda con el tenedor? Y una y
otra vez sonreía.
Durante el mensaje, el Sacerdote le dijo a la gente de la
conversación que había sostenido con la joven poco antes de que falleciera.
Además les dijo del tenedor y que simbolizaba para ella. El sacerdote le dijo a
la gente cómo no podía dejar de pensar sobre el tenedor y les dijo que ellos
probablemente tampoco podrían dejar de hacerlo.
Él tenía razón. Así que la próxima vez que tomes tu
tenedor, déjame recordarte gentilmente, que lo mejor está por venir.Quédate con
tu tenedor.
ME CONTARON ESTA BELLA HISTORIA QUE AHORA CON TODO GUSTO
COMPARTO CON TIGO

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