Mientras miraban fijamente al cielo hacia donde iba Jesús,
se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: Hombres de
Galilea, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este que ha sido llevado, este mismo
Jesús, vendrá como lo han visto subir al cielo". (Hch 1, 3-11)
Luego que el Señor Jesús se apareció a sus discípulos fue elevado
al cielo. Este acontecimiento marca la transición entre la gloria de Cristo
resucitado y la de Cristo exaltado a la derecha del Padre. Cuarenta días
después de la Resurrección, la Palabra de Dios describe cómo Jesús se despide
físicamente de sus discípulos, dándoles las últimas instrucciones:
"Y les dijo: - Vayan por todo el mundo y anuncien la
Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará. El que se
resista a creer se condenará. Y estas señales acompañarán a los que crean en mi
Nombre: echarán los espíritus malos, hablarán en nuevas lenguas, tomarán con
sus manos las serpientes y si beben algún veneno no les hará ningún daño.
Pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán- Así pues, el Señor Jesús,
después de hablar con ellos, fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de
Dios" (Mc 16, 15-19; cfr. Lc 24, 50-51).
Mientras miraban fijamente al cielo hacia donde iba Jesús,
se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: Hombres de
Galilea, ¿qué hacen ahí mirando al cielo? Este que ha sido llevado, este mismo
Jesús, vendrá como lo han visto subir al cielo". (Hch 1, 3-11)
Luego que el Señor Jesús se apareció a sus discípulos fue elevado
al cielo. Este acontecimiento marca la transición entre la gloria de Cristo
resucitado y la de Cristo exaltado a la derecha del Padre. Cuarenta días
después de la Resurrección, la Palabra de Dios describe cómo Jesús se despide
físicamente de sus discípulos, dándoles las últimas instrucciones:
"Y les dijo: - Vayan por todo el mundo y anuncien la
Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará. El que se
resista a creer se condenará. Y estas señales acompañarán a los que crean en mi
Nombre: echarán los espíritus malos, hablarán en nuevas lenguas, tomarán con
sus manos las serpientes y si beben algún veneno no les hará ningún daño.
Pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán- Así pues, el Señor Jesús,
después de hablar con ellos, fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de
Dios" (Mc 16, 15-19; cfr. Lc 24, 50-51).

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